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Mi nombre es Genuín de Moria, aunque también se me conoce como "el Auténtico", "Enano Cabrón" y "Escoria de Moria" (los dos últimos apodos, completamente inmerecidos).


En este blog cuento mis peripecias en el "Reino Bendecido" allende los mares (Tenerife).



Retrato de Genuín por Luis G. Leiva, (c)2003 todos los derechos reservados.

martes, marzo 08, 2005

Esto está que arde

Tras la Visita a Granada pensé que la rutina diaria en Tenerife no es lo bastante interesante como para escribir un blog. Obviamente me equivocaba. Os contaré lo que pasó anoche:

Llegué agotado a casa tras un duro día de trabajo y, como era bastante tarde, decidí cenarme lo primero que viese al abrir la nevera. El "alimento" agraciado (agraciado porque escaparía al suplicio de ser masticado antes de engullirlo) fue una lata de calamares en su tinta; pero eso no hay quien se lo trague sin acompañarlo con pan, así que saqué un mendrugo del congelador y lo metí en el microondas (posición grill, para que quede crujiente) unos minutos.
Mientras se descongelaba el pan la madre naturaleza reclamó que le devolviese los alimentos que ingerí durante el día -o lo que quedase de ellos-, una petición que no se puede desoir.

Mi lavadero y el de mi vecina se comunican por una ventana de ventilación, y a través de ella -pensé- me llegó un aroma de pan recién horneado. "Mmm... la vecina está haciendo pizza", pensé. Luego el aroma se intensificó, con un toque "requemado". "como no se despabile, se le va a quemar..." auguré.
Entonces me invadió la duda, tengo la luz a 125 y el microondas tiene un transformador bastante potente que a veces se sobrecalienta. Tuve que interrumpir la devolución y asomarme a investigar: entonces fue claro, el olor venía de la cocina, y ahora olía más a carbón que a pan... ¡Joder! entré en la cocina y estaba llena de humo. Pero no era el transformador, el humo salía del interior del microondas. Abrí su puerta y salió una llamarada, y mucho más humo. El pan estaba incandescente, como auténticas brasas.
Le eché encima un vaso de agua y se apagó instantáneamente. Abrí todas las ventanas y salí de allí para respirar un poco.

Hice un par de fotos, para conmemorar el acontecimiento:




Esta mañana todavía apestaba a humo toda la casa, y aún no estoy seguro de lo que pasó. Creo que puse el microondas en la posición de microondas-a-todo-trapo en lugar de grill, pero bueno, lo importante es que he aprendido la lección y en adelante no correré riesgos:

2 Comments:

Anonymous Anónimo dijo...

Bueno, compañero... son gajes del oficio. Ya se sabe que cuando se tienen urgencias de este tipo poco se puede hacer... (salvo apagar los aparatos eléctricos o de gas que estén funcionando) aunque me veo en la tesitura y probablemente hubiera hecho lo mismo...

Bueno, las fotos lo dicen todo. Y la alternativa es lo mejor... porque como oí alguna vez dando vueltas al dial de mi cutre radio... "Si es hacendado, es bueno"

Por cierto, me surge algunas dudas... ¿echaste el agua sobre el microondas directamente? ¿pudiste sacar el pan incandescente y llevarlo a algun sitio donde realizar dicha operación? ¿cuál fué el destino del damnificado trozo de pan? ¿sigue funcionando el microondas? ¿estás estreñido coñooo....??

1:33 p. m.  
Anonymous Anónimo dijo...

jajajajaaj!!!

Esta claro que la "magia" de las nuevas tecnologias no esta hecha para los enanos de Moria, eh Mr. Genuin??

Pero bueno, yo pensaba que os alimentabais de piedras y aguardiente enanil... y eso desde luego se parece mucho a una piedra...

Ademas, con lo congeladito que debes estar despues de tanta nieve, un poquillo de calorcito pal cuerpo no te vendra mal.

En cualquier caso, estoy de acuerdo con Panete: el publico exije saber la verdad y los detalles morbosos acerca de "la extincion del incendio"

XXX (a la brasa)

5:12 p. m.  

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